Dos tercios de la ciudadanía de la Unión Europea piensa que la corrupción política es un problema en su país

Los resultados del Barómetro Global de la Corrupción de la Unión Europea publicado por Transparencia Internacional revelan la preocupación de la ciudadanía de la UE por la corrupción política y los vínculos entre las empresas y los gobiernos

Datos sobre España del Barómetro Global de la Corrupción de la Unión Europea
Datos sobre España del Barómetro Global de la Corrupción de la Unión Europea. Imagen: Transparency International Espanya

15 de junio de 2021. El Barómetro Global de la Corrupción (GCB- Global Corruption Barometer) - de la Unión Europea publicado hoy por Transparencia Internacional, revela que casi dos tercios (62%) de los ciudadanos de la Unión Europea piensan que la corrupción política es un problema en su país. En el caso de España la porcentual se eleva hasta un 86% y es el 5º país por la cola, donde el peor parado es Croacia (92%). El país europeo donde menos se percibe este problema es Dinamarca (12%).

En esta edición del GCB han encuestado más de 40.000 personas, preguntando por las opiniones y experiencias personales de los ciudadanos sobre la corrupción. Los resultados ponen de manifiesto algunas tendencias preocupantes a nivel europeo. De hecho, un 32% de la ciudadanía europea cree que la corrupción ha aumentado en los últimos 12 meses. En este caso España, con un 34%, se encuentra ligeramente por encima de la media donde Chipre obtiene el peor resultado (65%) y Finlandia el mejor (16%).

La ciutadania europea creu que la corrupció ha augmentat

Ciudadanía europea que cree que la corrupción ha aumentado en el último año. Imagen: Transparency International

En cuanto a la lucha contra la corrupción por parte de los gobiernos, un 49% de la ciudadanía europea cree que no se está haciendo un buen trabajo. En España este dato sube hasta el 62% y se encuentra más cerca del peor resultado (Chipre, con un 80%) que de Dinamarca, donde la crítica al propio gobierno en este aspecto es del 22%. Además, sólo el 21% de la ciudadanía europea piensa que los funcionarios corruptos se enfrentan a consecuencias adecuadas. La sensación de que los gobiernos no están haciendo lo suficiente para combatir la corrupción, y la percepción que los funcionarios corruptos pueden actuar con impunidad, afecta negativamente a los niveles de confianza tanto en los gobiernos nacionales como en las instituciones de la UE. Menos de la mitad de los ciudadanos de la UE confían en su gobierno nacional. Sin embargo, las instituciones de la UE obtuvieron mejores resultados (56%), el índice de confianza sigue siendo relativamente bajo.

Què pensa la ciutadania sobre la tasca anticorrupció del propi govern

Porcentual de la ciudadanía que piensa que su gobierno ha actuado mal/bien contra la corrupción. Imagen: Transparency International

Más de tres de cada diez residentes en la UE declararon haber sufrido corrupción de forma directa, ya que se vieron obligados al pago de sobornos o la utilización de relaciones personales para acceder a los servicios públicos. Esto equivale a unos 18 millones de personas que han pagado sobornos y más de 106 millones que han usado las relaciones personales indebidamente. La encuesta revela que mientras los gobiernos se esforzaban para gestionar la pandemia por Covidien-19, la atención sanitaria fue un particular foco de corrupción. Aunque sólo el 6% de las personas admite haber pagado un soborno para la atención sanitaria, el 29% de los residentes de la UE recurrió a contactos personales para obtener atención médica. En España, por el contrario, sólo un 2% admite haber pagado sobornos para la obtención de algún servicio público en los últimos 12 meses, situándose al nivel de Holanda, Luxemburgo y Estonia y muy lejos del 20% de Rumanía . Pero un 40% admite haber utilizado relaciones personales para acceder a servicios públicos. Además, la mayoría de los ciudadanos no considera que su gobierno haya gestionado la pandemia de forma transparente.

Ciutadania que admet haver utilitzat relacions personals per accedir a serveis públics

Ciudadanía que admite haber utilizado relaciones personales para acceder a servicios públicos. Imagen: Transparency International

"La UE suele considerarse un bastión de la integridad, pero estos resultados muestran que los países de toda la región siguen siendo vulnerables a los insidiosos efectos de la corrupción", afirmó Delia Ferreira Rubio, presidenta de Transparency International. "Durante una crisis sanitaria, utilizar las conexiones personales para acceder a los servicios públicos puede ser tan perjudicial como pagar sobornos. Se pueden perder vidas cuando las personas con contactos obtienen una vacuna o un tratamiento médico antes de que las personas con necesidades más urgentes. Es crucial que los gobiernos de toda la UE incrementen sus esfuerzos para garantizar una recuperación justa y equitativa de la pandemia en curso."

El barómetro también evalúa la capacidad de incidencia que la ciudadanía cree tener con respecto a la acción de los propios gobiernos. En este caso, tan sólo un 16% de la ciudadanía española cree que se tiene en cuenta su punto de vista en el momento de tomar decisiones. Uno de los peores resultados, tan sólo superado por Croacia (14%) y Letonia (13%). La media europea se sitúa en el 30% y es en Finlandia (62%) donde la ciudadanía se siente más influyente.

Ciutadania que creu tenir capacitat d'incidència respecte a l'acció dels propis governs

Ciudadanía que cree tener capacidad de incidencia respecto a la acción de los propios gobiernos. Imagen: Transparency International

En cuanto a las denuncias de casos de corrupción, un 45% de los y las europeas dice que no lo hace porque tiene miedo a represalias. En España la cifra crece hasta un 50% y se encuentra en la parte media baja de la tabla, donde los y las chipriotas (76%) son los que más miedo tienen a represalias y los que menos temen son la ciudadanía de Finlandia (12%).

La encuesta explora otras áreas relacionadas con la corrupción, como los vínculos entre las empresas y la política, ya que más de la mitad de los encuestados (53%) piensa que su gobierno está influenciado por unos pocos intereses privados. En este contexto España también sale mal parada porque la porcentual sube hasta el 64% y se sitúa más cerca del peor resultado (el 70% de Eslovenia) que del 20% de Suecia. En la mitad de la UE, los banqueros y los ejecutivos de las empresas son percibidos como más corruptos que cualquier institución del sector público. En este contexto España también sale mal parada porque la porcentual sube hasta el 64% y se sitúa más cerca del peor resultado (el 70% de Eslovenia) que del 20% de Suecia. En la mitad de la UE, los banqueros y los ejecutivos de las empresas son percibidos como más corruptos que cualquier institución del sector público. En general, más de cinco de cada diez personas creen que las grandes empresas suelen eludir el pago de impuestos, y que además recurren a sobornos o relaciones personales para conseguir contratos.

Ciutadania que pensa que el seu govern està influenciat per uns pocs interessos privats

Ciudadanía que piensa que su gobierno está influenciado por unos pocos intereses privados. Imagen: Transparency International